Son Anu Enki y Enlil
Las llamadas “tablillas o sellos de Sitchin” no dicen nada sobre astronautas o extraterrestres; en realidad, los textos originales mesopotámicos describen mitos religiosos, listas reales y correspondencia administrativa ordinaria.
Los especialistas en lenguas antiguas desacreditan por completo las interpretaciones de Zecharia Sitchin, señalando que alteró la gramática y el vocabulario sumerio para adaptarlos a su imaginación.
El famoso Sello VA/243
Lo que afirma Sitchin: Asegura que un pequeño sello cilíndrico persa/babilónico (catalogado como VA/243) muestra el Sol rodeado por 11 planetas “aton” dando un total de 12 cuerpos celestes (incluyendo el supuesto planeta Nibiru).
Lo que dice realmente: Los expertos en asiriología explican que el símbolo central no es el Sol, sino una estrella común en la iconografía mesopotámica, y los puntos circundantes son astros decorativos o deidades menores.
El texto cuneiforme inscrito en el sello simplemente reza: “Tú eres su siervo”, tratándose de un sello administrativo o de devoción personal de un vasallo.El verdadero significado de “Anunnaki”Lo que afirma Sitchin:
Traducía la palabra como “aquellos que del cielo a la tierra descendieron” para hacer referencia a una raza alienígena.
Lo que dice realmente: En el ámbito de la filología sumeria, Anuna (o Anunnaki) significa literalmente “los de la simiente principesca” o descendientes de la realeza celestial de los dioses mayores (Anu), sin ninguna connotación espacial.
Si te interesa profundizar, dime si deseas saber más sobre:El mito real de la creación sumeria (como la Epopeya de Gilgamesh o el Enûma Elish)Cómo funciona la escritura cuneiforme y su método de descifrado
Contenido de las tablillas
La obra gira en torno a dos temáticas, las primeras seis tablillas describen la búsqueda de la gloria y las restantes la búsqueda de la inmortalidad.
Búsqueda de la gloria
| Si caigo, habré conquistado la fama. La gente dirá: ¡Gilgamesh cayó luchando contra el fiero Humbaba!… Estoy decidido a penetrar en el bosque de los cedros. —Tablilla III, columna 4 |
- La historia comienza con la presentación de Gilgamesh, rey de Uruk, dos terceras partes dios y una humano. La introducción describe su gloria así como los muros de la ciudad; el pueblo, sin embargo, se queja de su despotismo que ejerce abusando de las mujeres casadas. A fin de enfrentarlo, Ninhursag, diosa de la creación, hizo a Enkidu, hombre semi salvaje que comenzó a molestar a los pastores. Cuando uno de ellos se quejó ante Gilgamesh, el rey le envió a Shamhat, una prostituta sagrada (nadītu en Sumeria). El contacto con ella civilizó a Enkidu al grado de que tras varias noches, había dejado de ser una bestia más entre los animales. Mientras tanto, Gilgamesh tiene extraños sueños que su madre Ninsun le explica diciendo que vendrá a él un gran amigo.
- Enkidu y Shamhat salen del yermo para casarse en Uruk. Cuando Gilgamesh acude al festejo para dormir con Shamhat, encuentra sus intenciones frustradas por Enkidu. Ellos luchan y, tras una gran batalla, Gilgamesh presenta a Enkidu a su madre y le hace parte de su familia porque él no tiene una propia. Entonces Gilgamesh le propone viajar al bosque para adquirir gloria cortando algunos grandes árboles y matando al demonio Humbaba. Enkidu no está de acuerdo, pero Gilgamesh logra convencerlo.
- Gilgamesh y Enkidu se preparan para la aventura en el bosque. Gilgamesh informa a su madre, que se queja, pero pide ayuda al dios-sol Shamash y le da a Enkidu un consejo.
- El viaje de los amigos al bosque. En el camino, Gilgamesh tuvo cinco pesadillas, pero dadas las condiciones físicas de esta tablilla, su contenido es difícil de reconstruir. Enkidu cada vez le explica los sueños como un buen presagio. Cuando llegan al bosque es Enkidu quien está asustado y quiere regresar a Uruk y Gilgamesh tiene que animarlo.
- Cuando los héroes finalmente llegan ante Humbaba, el guarda de los árboles, el monstruo comienza a ofenderlos. Esta vez es Gilgamesh quien está asustado, pero después de algunas palabras valientes de Enkidu la batalla da comienzo. Su cólera separa las montañas Sirara del Líbano.[cita requerida] Finalmente Shamash envía sus trece vientos para ayudar a los dos héroes, Humbaba es vencido y le ruega a Gilgamesh por su vida. Él se compadece, pero Enkidu se molesta y le pide que mate a la bestia. Humbaba se vuelve a Gilgamesh y le pide que convenza a su amigo de perdonarle la vida. Cuando Enkidu repite la petición a Gilgamesh, Humbaba los maldice. Los héroes cortan un enorme árbol, Enkidu hace con él una gran puerta para los dioses y la echa al río.
- Gilgamesh rechaza las insinuaciones sexuales de la diosa Ishtar porque ella ha tenido antes otros amantes, como Dumuzi. Ishtar le pide a su padre, Anu, que le mande el «Toro del cielo» para vengar el rechazo. Cuando Anu rehúsa, Ishtar amenaza con levantar a los muertos. Anu teme y cede. El toro del cielo es una plaga para las tierras. Aparentemente la criatura tiene alguna relación con la sequía, porque de acuerdo con la historia el agua desaparece y la vegetación se seca. Como quiera que sea, Gilgamesh y Enkidu, esta vez sin ayuda divina, derrotan a la bestia y le ofrecen su corazón a Shamash. Cuando oyen a Ishtar llorar, Enkidu separa el cuarto trasero del toro y se lo arroja al rostro para amedrentarla. La ciudad de Uruk celebra, pero Enkidu tiene una pesadilla, que se describe en la tablilla siguiente.
Búsqueda de la inmortalidad
| ¿A dónde vas, Gilgamesh? La vida que tú buscas nunca la encontrarás.—Tablilla X, columna 1 |
- En el sueño de Enkidu los dioses piensan que alguien debe ser castigado por la muerte del «Toro del cielo» y de Humbaba y deciden hacer pagar a Enkidu. Esto va contra el deseo de Shamash. Enkidu cuenta eso a Gilgamesh y maldice la puerta que hizo para los dioses. Gilgamesh está consternado y va al templo a rezarle a Shamash por la salud de su amigo. Enkidu comienza a lamentarse de Shamash porque ahora se arrepiente del día en que se convirtió en humano. Shamash les habla desde el cielo y les hace ver cuán injusto es Enkidu, les dice que Gilgamesh se convertirá en una sombra de su antiguo ser debido a su muerte. Enkidu se retracta de lo dicho y bendice a Shamhat. No obstante, enferma cada vez más y, moribundo, describe el inframundo.
- Gilgamesh se lamenta por Enkidu y ofrece regalos a los dioses para que caminen al lado de Enkidu en el más allá.
- Gilgamesh procura evitar el destino de Enkidu y emprende un peligroso viaje para visitar a Utnapishtim y a su esposa, los únicos seres humanos que sobrevivieron a «la gran inundación» (el diluvio) y a quienes les fue concedida la inmortalidad por los dioses, con la esperanza de obtenerla también. A lo largo del camino, Gilgamesh pasa las dos montañas desde donde el Sol se levanta, custodiadas por dos seres-escorpión que le permiten seguir. Viaja a través de la oscuridad, por donde el Sol viaja cada noche y justo antes de que el Sol se lo encuentre, llega al final. La tierra al final del túnel es un lugar maravilloso, lleno de árboles cuyas hojas son joyas.
- Gilgamesh se reúne con Siduri y le dice el propósito de su viaje. Siduri fracasa al intentar disuadirlo, pero le envían a Urshanabi para ayudarle a cruzar el mar a Utnapishtim. Urshanabi estaba en compañía de cierto tipo de gigantes de piedra que Gilgamesh consideró hostiles y a los que mató. Cuando le narra su historia a Urshanabi y le pide ayuda, le dicen que justamente ha matado a las únicas criaturas capaces de cruzar las Aguas de la muerte. Esas aguas no deben ser tocadas, por lo que Utshanabi le dice que corte 120 remos para atravesar el agua. Finalmente llegan a la isla de Utnapishtim, quien nota algo raro en el barco y pregunta a Gilgamesh al respecto. Gilgamesh le cuenta lo ocurrido y le pide ayuda, pero Utnapishtim lo reprende porque combatir el destino de los humanos es inútil y arruina la alegría de la vida.
- Gilgamesh sostiene que Utnapishtim no es diferente de él y le pregunta por su historia, por qué él tiene un destino diferente. Él le cuenta sobre «la gran inundación»; su historia es un compendio de la historia de Atrahasis, salvo las plagas enviadas por los dioses. Reticentemente, le ofrece a Gilgamesh una oportunidad para la inmortalidad, pero pregunta por qué los dioses deberían dar el mismo honor que a sí mismo, el héroe de la inundación, a Gilgamesh, y lo reta a permanecer despierto por seis días y siete noches. En el momento justo en que Utnapishtim termina de decirlo Gilgamesh se queda dormido. Utnapishtim se burla del sueño de Gilgamesh ante su esposa y le dice que hornee un pan por cada día que duerma, para que Gilgamesh no pueda negar su error. Cuando Gilgamesh, después de seis días y siete noches descubre su fracaso, Utnapishtim lo manda de regreso a Uruk con Urshanabi, exiliado. En el momento en que se marchan, la esposa de Utnapishtim le pide que tenga compasión de Gilgamesh por su largo viaje. Utnapishtim le menciona a Gilgamesh cierta planta del fondo del océano que lo hará joven de nuevo. Gilgamesh obtiene la planta atando rocas a sus pies, para poder caminar en el fondo del mar, pero no confía en su efecto y decide probarla en un hombre viejo en Uruk. Desafortunadamente, pone la planta en la orilla del lago mientras se baña y es robada por una serpiente que pierde su vieja piel y renace. Gilgamesh llora en presencia de Urshanabi, pero habiendo fallado en ambas oportunidades, regresa a su ciudad, donde la contemplación de sus grandes muros le hace alabar el trabajo duradero.
- El contenido de la última tablilla no se conecta bien con lo anterior. Gilgamesh se duele ante Enkidu de que su juego ha caído en el inframundo y él le ofrece traerlo de vuelta. Encantado, Gilgamesh le dice a Enkidu lo que debe y lo que no debe hacer en el inframundo para poder volver. Enkidu olvida el consejo y hace todo lo que se le advirtió no hacer, por lo tanto, el inframundo lo retiene. Gilgamesh pide a los dioses que le devuelvan a su amigo. Enlil y Sin no se molestan en responderle, pero Enki y Shamash deciden ayudarle. Shamash hace un hoyo en la Tierra y Enkidu sale por él. La tablilla termina con Gilgamesh preguntándole a Enkidu sobre lo que ha visto en el inframundo. No queda claro si Enkidu reaparece en la historia como espíritu o si vuelve a la vida.
Básicamente es lo Mismo que la historia Griega de Zeus, Quetzalcoatl y otras visitas.
Pero en realidad la civilizacion sumeria fue visitada por los fenicios, factor que no se toma en cuenta, que son muy antiguos y si usted esta en chile en 1500 y ve un español a caballo con armadura plateada y mosquetes va a pensar que es Díos

Ahora esta es la visita de Quetzacotl o Jesús o como un dinosaurio de civilizaciones anteriores en distintos lugares del planeta y son las bases de la intervención para mejorar tecnologías como el maiz y en el caso de mesopotamia el trigo y la cebada.
Holocausto segunda parte
Entonces en la segunda guerra mundial los Nazis comenzaron a insvestigar el origen de su raza “area” o perfecta y nuevamente se encontraron con la chica B

Usted es una chica B en alemania 1920 al 1945
F = {A + C + W}
Gobernaban toda europa como se presento en el post anterior en un video sesgado en Holocausto Esquizofrenico.
ACW quieren saber si la chica B tiene un extraterrestre o adentro, son SS doctores especialistas.
1 Exposición Máxima a Rayo X hasta Freir a la chica
2 Sacarle los ojos viva para ver si los ojos negros desaparecen
3 Abrir el cráneo viva para saber si hay un alien adentro.
4 Tortura Física de todos los tipos imaginables para comunicarse con Anu Enki y Enlil, o valkirias angeles.
5 Sexo con distintos tipos de simios y animales para ver que produce incluso con canidos, ya se conocía el adn al microscopio
Semen de chimpancé y ratones en la vagina: el horror de ser prostituta en un campo nazi
Historia de una pesadilla
La historiadora Fermina Cañaveras investiga el horror que vivieron muchas mujeres en Ravensbrück que, al azar, eran tatuadas y designadas como Feld-Hure

Ser prostituta nunca ha sido fácil y mucho menos en el Berlín de 1939. No solo por la mala vida que conlleva, sino por el frío, que se cala en los huesos de todo aquel que pase más de cinco minutos en la calle, y por la agitación política convulsa. Por eso, cuando algunos oficiales ofrecieron a muchas de ellas un sueldo, aceptaron. No tenían claras las condiciones, pero sí la promesa de una vida mejor. Aunque las promesas no siempre se cumplen y pueden estar envenenadas, hasta el punto de convertirse en sentencia de muerte. Eso era lo que significaba un billete a Ravensbrück. Pero eso no lo supieron hasta que llegaron al campo de concentración, cuando todavía no se sabía siquiera el significado de este concepto. La historiadora Fermina Cañaveras ( Torrenueva, 1977) lleva cuatro años investigando y entrevistando a algunos de los pocos testimonios vivos que pasaron por ese infierno y que, pese al dolor, han querido hablar para honrar a sus compañeras y para que nada de lo que allí sucedió quede en el olvido. El resultado es El barracón de las mujeres, un título que hace referencia a las naves convertidas en prostíbulos dentro de los campos.
“Al principio, reclutaron a prostitutas pero luego el encierro se hizo extensivo al resto de mujeres. Bajabas del vagón, te tatuaban con una matrícula, pues a partir de ese momento tu nombre desaparecía, y te rapaban la cabeza. Pero había unas pocas que conservaban su cabellera y las despiojaban. No era una buena señal. A ellas, les añadían otra marca, la de un triángulo negro, el eslabón más bajo. Se lo hacían a las lesbianas, a las asociales y a las que tenían pensado convertir en prostitutas. A estas últimas, más allá de todo lo citado, se les escribía en el pecho la palabra Feld-Hure, o lo que es lo mismo, puta de campo. Luego, les hacían pasar una cuarentena y, días más tarde, lo que llamaban la prueba de iniciación. Tras pasar la prueba ginecológica de rigor para cerciorarse de que estaban sanas, las vestían con camisones muy finitos de algodón y miembros de las SS y altos cargos las obligaban a hacer felaciones y todo lo que se les pasara en ese momento por la cabeza. Si tú te negabas, te pegaban un tiro. Si lo hacías y no les gustaba, también estabas muerta”, relata Cañaveras.
“Les inyectaban semen de chimpancé y les introducían ratones en la vagina”, relata Cañaveras
La alternativa no era mejor. “Si te aceptaban, te llevaban al barracón de las mujeres y, entonces, lo que te esperaba era una media de entre diecisiete y veinte violaciones al día. Si un día, la cifra bajaba por falta de oficiales, se encargaban también de transportar cuerpos de mujeres que acababan de gasear para llevarlas a los hornos”.
Con esta estadística y sin hacer uso de protección alguna, los embarazos empezaron a llegar y, con ellos, casi siempre, la muerte. Tanto de la reclusa como del bebé. “Las cambiaban de barracón y las trasladaban a otro que llamaban el de las conejas. Allí las sometían a todo tipo de aberraciones pseudocientíficas. Les inyectaban semen de chimpancé y la bacteria que causa la sífilis, les introducían ratones en la vagina o las abrían con bisturís. Eran pocos los niños que dejaban que nacieran. Pero no vivirían mucho más, pues también con los recién nacidos experimentaban”. Muchas veces, se pedía a otra prisionera enfermera que ayudara al médico a ejercer esta perversión a sus compañeras, lo que también era un método de tortura, pues había mucha sororidad entre reclusas. Pero el desobedecer órdenes suponía también la muerte.

Las niñas adolescentes que elegían como prostitutas vivían en un barracón adyacente, el Uckermak. “Las utilizaban para reeducar a los homosexuales arios”. Todas ellas, tenían diez minutos para asearse antes de que tuvieran lugar las violaciones. “Algunas de ellas, no han olvidado el olor a rosas de aquel jabón. Un perfume que todavía hoy les causa repulsión.
Cañaveras reconoce que el proceso de escritura no le resultó nada fácil. “Me habían contado experiencias tan terribles que acabé interiorizando”. Su investigación se la debe a una de ellas, la española Isadora Ramírez García, con la que no pudo hablar, pues falleció años antes del inicio de la investigación. “Sobrevivió, pero costó saber de ella porque, como muchas de ellas, salió con una documentación falsa. Ella era muy joven cuando estalló la Guerra Civil y no tenía convicciones políticas, pero su familia era republicana, por lo que se tuvieron que exiliar. Su hermano estaba desaparecido y ella tenía el sueño de encontrarlo y reunir por fin a toda la familia. Esta, es en realidad, una historia de amor”.
A las niñas y adolescentes las utilizaban para reeducar a los homosexuales arios”
Se enroló en la Resistencia, siempre con la esperanza de encontrar por el camino a su hermano, pero acabó detenida, deportada a Ravensbrück y asignada al burdel del campo. “Me faltaban algunos detalles y por eso novelé la historia en vez de hacer un ensayo, aunque todo lo que narro y gran parte de los personajes que cito existieron de verdad. Un libro que está hecho de retales de muchas mujeres que llevan demasiado tiempo en el olvido pero cuyos relatos ya nunca más podrán silenciar”.
Jesús Hernández rememora en su nuevo libro las espeluznantes actividades de cinco de los sirvientes más sanguinarios del FührerSadismo, crueldad, y, sobre todo, una frialdad imposible de entender.
Sin duda, estos son los atributos que asaltan la mente cuando se piensa en los soldados que, a las órdenes de Hitler, jugaron con la vida de cientos de miles de personas durante la II Guerra Mundial. Sin embargo, se quedan cortos a la hora de definir a insignes nazis como Amon Göth –un capitán de las SS que practicaba puntería a diario con los prisioneros del campo de concentración que dirigía- o Ilse Koch –acusada de fabricar lámparas con la piel de decenas de judíos-.
Si algo ha demostrado la Historia, es que la brutalidad del ser humano puede ser infinita.
A lo largo del tiempo se han ido diluyendo los crueles actos de infamia protagonizados por varios de estos alemanes que, sintiéndose privilegiados por portar la calavera de las SS, daban rienda suelta a sus más sádicas fantasías.
Pero, en un intento de luchar contra este olvido, el historiador y periodista Jesús Hernández acaba de publicar «Bestias nazis. Los verdugos de las SS» (editado por «Melusina»), una excelente obra en la que narra, entre otras cosas, las crueles prácticas llevadas a cabo por cinco de los oficiales más sanguinarios de Hitler durante el Holocausto.
Así pues, Hernández nos transporta a un mundo -el de los campos de concentración- en el que la vida de un prisionero valía menos que la de un animal de compañía, y en donde, por muy extraño que parezca, la muerte no era el peor de los destinos.
Y es que en estos recintos acechaban desde temibles seres enfundados en uniformes que gozaban torturando durante semanas -y hasta el último aliento de vida- a los cautivos hasta, incluso, extravagantes doctores nazis que practicaban inconcebibles y mortales experimentos en personas vivas.Tres señores de la muerteUno de los primeros señores de la muerte que plasma Hernández en «Bestias nazis. Los verdugos de las SS» es Amon Göth, el popular comandante del campo de concentración de Plaszow (ubicado en Polonia) que fue retratado por Spielberg en la película «La lista de Schindler». Este cruel oficial vino al mundo en 1.908 y, con apenas 23 años –tan sólo 5 después de unirse a los nazis- se convirtió en miembro de las SS.Göth no tuvo que esperar mucho para poder demostrar su crueldad, de hecho, una de sus primeras oportunidades le llegó cuando tenía poco más de treinta años y recibió la orden de destruir el barrio judío que los alemanes habían creado en Cracovia.
Así, corría 1.943 cuando acabó en plena calle, y junto a sus hombres, con la vida de más de 2.000 personas en tan sólo dos días y envió a campos de concentración y exterminio a otras 10.000.«»Bestias nazis» narra la vida de los nazis más crueles del III Reich»Pero por lo que se haría desgraciadamente famoso este nazi sería por dirigir con puño de hierro el campo de concentración de Plaszow durante más de dos años. Ese breve periodo de tiempo le valió para ganarse el apodo de «El verdugo» pues, entre otras cosas, gozaba golpeando a mujeres hasta la muerte o asesinando, al azar, a diferentes reos sólo por diversión.
A su vez, consiguió que su nombre quedara rubricado en las páginas de la Historia por practicar puntería con un rifle de francotirador indiscriminadamente sobre los cautivos del lugar.Con todo, el autor también tiene tiempo, a lo largo de las 500 páginas que abarca su obra, para contar historias como la de Oskar Dirlewanger, el conocido con el sobrenombre del «Verdugo de Varsovia». «Nacido en la ciudad bávara de Wurzburgo en 1895, luchó en la Primera Guerra Mundial, siendo herido y condecorado. Tras la guerra, Dirlewanger se doctoró en Ciencias Políticas y en 1923 se afilió al partido nazi.
Aunque trabajaba como maestro, su vida era muy desordenada; dado a la bebida y a los escándalos públicos, acabó condenado por violar a una menor en 1934, reincidiendo en cuanto salió en libertad. Sus contactos en las SS le rescataron y fue enviado a España, a luchar en la Legión Cóndor. En 1939 alcanzó una posición destacada en las SS, lo que le permitió continuar impunemente con sus tropelías», destaca Hernández en declaraciones a «ABC».«En 1940 se le encargó la creación de un batallón formado por cazadores furtivos convictos.
La unidad acabó aceptando delincuentes acusados de delitos graves. En 1941 fue empleada en Rusia para luchar contra los partisanos, en donde sus miembros pudieron dar rienda suelta a sus impulsos criminales. El batallón fue enviado a la región de la ciudad polaca de Lublin, convirtiéndola en escenario de saqueos, incendios, asesinatos, violaciones y atrocidades sin límite. Los hombres de Dirlewanger también serían empleados en la represión del levantamiento de Varsovia en 1944, cometiendo aún mayores excesos, como la irrupción en un hospital en donde los pacientes fueron acribillados en sus camas y las enfermeras violadas y asesinadas.
Al acabar la guerra, Dirlewanger fue capturado por los franceses, quienes lo entregaron a unos soldados polacos para que se tomasen cumplida venganza. Al parecer, éstos le torturaron durante varios días, acabando con su vida en torno al 4 de junio de 1945», sentencia el experto.Otro de los hombres a los que Hernández dedica un centenar de sus hojas es al sanguinario Josef Mengele, un cruel doctor nazi cuyos sádicos experimentos le convirtieron en el terror de los prisioneros del campo de concentración de Auschwitz. Este médico solía asesinar a parejas de gemelos de corta edad creyendo que, mediante sus cuerpos, podría descubrir el secreto de la clonación humana.
A pesar de todo, Mengele no llegó a pagar por sus crímenes, pues murió en extrañas circunstancias tras escapar de las autoridades aliadas.Dos ángeles del infiernoSin embargo, la crueldad desmesurada que se ejercía contra los presos en los campos de concentración nazis no fue, ni mucho menos, una práctica exclusiva del género masculino. Así, es imposible no estremecerse ante los actos realizados por personajes como la bella Ilse Köhler (llamada la «Zorra de Buchenwald»).
Esta alemana llegó al mundo en 1.906 y, a una corta edad, quedó fascinada ante los hombres uniformados de las SS, por lo que no dudó en solicitar el carnet del NSDAP. De cabellos pelirrojos, ojos verdes y una extrema sensualidad, Ilse contrajo matrimonio a los 31 años con Karl Koch, comandante del, en ese momento, recién construido campo de concentración de Buchenwald. Por ello, la feliz pareja decidió, como era habitual, habitar una de las casas cercanas a la prisión.
«Karl Koch vertía asfalto fundido en el ano de los prisioneros judíos»Una vez en el campo de concentración, Ilse gozaba dando largos paseos a lomos de su caballo y exhibiendo su sensualidad ante los presos. Sin embargo, no dudaba en acabar cruelmente con la vida de aquellos que alzaran la vista para mirarla.
A su vez, fue acusada de asesinar y despellejar los cadáveres de cientos de presos para fabricar objetos cotidianos como libretas o pantallas para lámparas.Con todo, la «Zorra de Buchenwald» no era el único ángel de la muerte que rondaba los campos teñidos con la sangre de los presos. «En el libro también explico la vida de Irma Grese, la “Bella Bestia”. Nacida en 1923, su infancia feliz se vio truncada por el suicidio de su madre y el distanciamiento con su padre.
Tras abandonar los estudios, y trabajar en una granja y en una tienda, fue enfermera en un hospital de las SS, en donde se vio imbuida de la ideología nazi. De ahí pasó al campo de concentración de Ravensbrück como guardiana, siendo destinada después a Auschwitz-Birkenau», añade Hernández en «Bestias nazis. Los verdugos de las SS».«Pese a su juventud, apenas 20 años, acumuló poder rápidamente, teniendo a su cargo más de treinta mil prisioneras. Con ellas cometería todo tipo de excesos, combinando violencia y un erotismo perverso. A las más jóvenes las azotaba en los pechos hasta descarnarlos, o bien las convertía en amantes suyas para enviarlas después a la cámara de gas.
A las embarazadas les ataba las piernas juntas en el parto y asistía a su muerte, visiblemente excitada», destaca el autor.Finalmente, las sanguinarias prácticas de Irma se encontraron con la justicia aliada una vez acabada la II Guerra Mundial. «En 1945 regresó a Ravensbrück y de ahí pasó al campo de Bergen-Belsen, siendo capturada por los británicos. Fue sometida a juicio, en donde se mostró como una nazi fanática.
Su atractivo físico, que contrastaba con la fealdad de las otras guardianas acusadas, le llevó a ser bautizada por la prensa sensacionalista como la “Bella Bestia”. Grese eludió cualquier responsabilidad en los crímenes de los que se la acusaba y aseguró que se había limitado a cumplir con su obligación. Fue sentenciada a muerte y ejecutada en la horca el 13 de diciembre de 1945. Sus últimas palabras al verdugo fueron Schnell! (¡Rápido!)», sentencia el autor español.«En ningún caso han de caer en el olvido las torturas cometidas por los nazis»-¿Cuál de las historias le ha impactado más?-Lo que más me ha impactado es la absoluta normalidad que presentaban cuatro de los cinco personajes protagonistas antes de adquirir responsabilidades por su adscripción al nazismo.
Da escalofríos ver como personas normales, con ocupaciones normales, con un comportamiento normal, pasan a actuar con ese sadismo desmesurado, lo que arroja inquietantes interrogantes sobre la naturaleza humana. ¿Cuántas de las personas con las que nos cruzamos por la calle podrían convertirse en psicópatas si de pronto detentasen el poder absoluto sobre sus semejantes? Igual que una circunstancia concreta puede convertir a alguien en un héroe sin habérselo propuesto, también puede convertirlo en un demonio.-En su libro narra todo tipo de atrocidades realizadas en los campos de concentración ¿Cree que las torturas nazis deben caer en el olvido?-En ningún caso han de caer en el olvido las torturas cometidas por los nazis, lo que ha de servir para tener presentes los abusos inmanentes a cualquier régimen totalitario.
Corremos el peligro de pensar que esos excesos son cosa del pasado, cuando están ocurriendo actualmente. Hay países con presencia en los organismos internacionales en los que los disidentes son encarcelados, o se decreta su muerte civil. No habrá campos de concentración como en la Alemania nazi, pero el principio es el mismo; quien no se somete al régimen, es expulsado de la sociedad.
Las torturas son la expresión más terrible de ese aplastamiento del individuo por parte del Estado, pero hay muchas maneras de coaccionar y ahogar la libertad sin llegar a esos extremos, aunque igual de efectivas. Es fácil condenar el nazismo, cumpliéndose aquello de “a moro muerto, gran lanzada”, pero es más difícil condenar esos abusos hoy día, cuando intervienen sobre todo intereses económicos, lo que denota una gran hipocresía.-¿Cuál es la tortura nazi que no podrá olvidar jamás?-En mi libro aparece un amplio catálogo de torturas llevadas a cabo por las SS, pero la que más me estremeció fue la consistente en verter asfalto fundido en el ano de un prisionero judío, llevada a cabo por el comandante del campo de concentración de Buchenwald, Karl Koch.-¿Y el personaje más sádico?-Sin duda, Martin Sommer, ayudante de Karl Koch en Buchenwald. Las torturas que practicaba con los prisioneros no serían superadas por el peor asesino en serie. Incluso disponía de una especie de cascanueces con el que reventaba el cráneo de los desgraciados que caían en sus manos.
También podía introducir los testículos del prisionero alternativamente en agua hirviendo y helada hasta que se deshacían. Los que estaban en las celdas debían permanecer en pie todo el día sin moverse, si no querían ser apalizados. También podía entrar y matarlos a golpes con una barra de hierro. Igualmente, a Sommer le gustaba asesinar por la noche a un prisionero con una inyección letal, colocarlo debajo de su cama y dormir tranquilamente. Sería difícil encontrar un criminal nazi peor que él.-En su libro aparecen también las historias de varias mujeres. ¿Cómo calificaría su papel? ¿Llegaban a tener el mismo grado de sadismo que sus compañeros masculinos?-Las mujeres tuvieron un papel secundario en el aparato represivo nazi, pero cuando tuvieron oportunidad de demostrar su brutalidad contra los prisioneros, no sólo igualaron, sino que superaron a sus compañeros masculinos.
Resulta desconcertante que algunas de las guardianas más crueles y sádicas, como Dorothea Binz, Maria Mandel o la propia Irma Grese, apenas superasen los veinte años. Pese a tratarse de mujeres tan jóvenes, eran respetadas e incluso temidas por sus propios compañeros, que quedaban impresionados al contemplar su comportamiento brutal.-¿Cómo es posible que, personas aparentemente normales, jugaran con la vida de miles de seres humanos de la forma en que lo hicieron?-Jugando a psicólogo, creo que ahí funcionó lo que se conoce como “marcos de referencia”.
En los campos nazis, lo normal era tratar brutalmente a los prisioneros, no sólo estaba aceptado, sino que se prescribía ese tipo de comportamiento para mantener el orden y la disciplina. Los que no estaban dispuestos a actuar así ya habían sido eliminados durante el proceso de selección. Así pues, muchos guardianes interpretaban que ese era su “trabajo”, que eso era lo que esperaba de ellos.
También se les inculcaba que los prisioneros eran enemigos del Reich, lo que acababa de disipar sus dudas. Pero en los casos que trato en mi libro, se fue mucho más allá de esa brutalidad aceptada; el cómo fue posible que unas personas normales acabaran comportándose como auténticos psicópatas requiere una explicación para la que no tengo respuestas.-¿Diría que el régimen nazi favoreció que estos individuos se convirtieran en “bestias”?-Si se refiere a que al régimen nazi le interesó convertirlos en bestias, paradójicamente diría que no. Al menos en teoría, las SS buscaban tener en sus filas ejecutores fríos y desapasionados, capaces de aplicar castigos de manera mecánica e impersonal, no psicópatas que en cualquier momento podían llegar a actuar por libre.
Aun así, las SS miraban hacia otro lado cuando alguien conseguía buenos resultados aunque sus métodos no fueran ortodoxos, por así decirlo. Las SS presentan muchas contradicciones, y ésta es una de ellas.-¿Cuánto tiempo ha tardado en finalizar este libro?-Han sido dos años de intenso trabajo, que ha tenido su plasmación en la obra. Los que han leído el libro coinciden en señalar ese esfuerzo, que se percibe en la gran cantidad de información que se ofrece a lo largo de sus casi quinientas páginas.¿Qué fuentes ha utilizado a la hora de informarse sobre estas “bestias” nazis?-Puedo decir que he analizado la práctica totalidad de trabajos existentes sobre estos personajes. No obstante, me ha llamado la atención las lagunas existentes todavía, a día de hoy, sobre casi todos ellos, así como la profusión de datos contradictorios. Eso me ha obligado a realizar un concienzudo trabajo para contrastar todos los datos que ofrezco en el libro, apuntando la hipótesis más probable cuando no he tenido la certeza de su veracidad. -Con el paso de los años, parece que Alemania se ha fijado el objetivo de acabar con el recuerdo del nazismo en su país (por ejemplo; en Berlín se voló el búnker de Hitler y no existen muchos museos sobre el tema). ¿Cree que esta política es aceptable?-Creo que ya se está dando el fenómeno contrario. Hace unos cinco años que, por ejemplo, se colocó un panel informativo sobre el emplazamiento del búnker de Hitler, se están recuperando refugios antiaéreos, se celebran exposiciones sobre el nazismo y se producen películas y series de TV sobre este período. Incluso ha tenido mucho éxito en Alemania la novela “Ha vuelto”, en la que Hitler resucita en 2011 para convertirse en una estrella de Youtube.
Eso demuestra que la política anterior fue un error, que la gente quiere saber lo que pasó entonces para poder asimilarlo y mirar hacia adelante. Creo que esa es la mejor manera que tienen los alemanes de superar ese trauma histórico.-Después de casi una veintena de libros publicados… ¿Cuál es el siguiente reto de Jesús Hernández?-No me da tiempo a plantearme retos, sino que los proyectos parece que me salen al paso, da la sensación que ellos me eligen a mí y no yo a ellos, y así ha venido siendo hasta ahora. Ahora estoy trabajando en dos nuevos proyectos que espero que vean la luz a lo largo del año próximo. Aunque sólo puedo adelantar que se centran en el período del Tercer Reich y la Segunda Guerra Mundial, tratan también de temas de los que apenas existe bibliografía en español. Creo que con los libros que he venido publicando, he contribuido modestamente a cubrir algunos huecos importantes en el análisis de estos apasionantes períodos históricos.No obstante, creo que el reto al que hay que hacer frente es el cambio radical que se está dando en el mundo editorial. Todo está cambiando muy deprisa, con la crisis económica que sufre el sector, la irrupción del ebook, la piratería, las nuevas formas de ocio… Mi reto, y el de todos los autores, es captar hacia dónde vamos y tratar de adaptarme lo más rápido posible; por el momento, mi penúltimo libro lo concebí para editarlo directamente en ebook. En unos años, el negocio editorial habrá cambiado por completo, por lo que hay que intentar adelantarse a esa nueva realidad.
Laboratorio

El cruce de dos especies distintas se llama hibridación y el descendiente resultante es un animal híbrido.

Creados por el ser Humano

Creados Por el ser Humano
Perdón señor estamos en el 2026, los animales no se cruzan con especies semejantes se cruzan con especies de su propia raza.
Hagamos un paralelo usted es A rubia y B es afroamericano.
Las hijas de mujeres rubias (caucásicas) y hombres afroamericanos suelen tener una apariencia física diversa y única, caracterizada por una mezcla de los rasgos genéticos de ambos padres.
En genética, este tipo de herencia se conoce como poligénica (determinada por múltiples genes), lo que significa que el resultado no es fijo y varía enormemente de una persona a otra, incluso entre hermanas.
A grandes rasgos, sus características físicas principales suelen incluir:
Tono de piel: Comúnmente presentan una tez mulata, mestiza o bronceada (a menudo descrita como color oliva o café con leche claro).
La melanina aportada por el padre afroamericano suele ser un gen dominante frente a la piel clara.
Cabello: Tiende a ser rizado, ondulado o con textura afro rizada, combinando el grosor del cabello afro con la suavidad del europeo.
El color varía habitualmente entre el castaño oscuro, castaño claro e incluso pueden nacer con tonalidades rubias o rojizas que se oscurecen con la edad.
Ojos: Lo más frecuente es que tengan ojos de color marrón o avellana. Sin embargo, si la madre rubia posee ojos claros (azules o verdes) y el padre porta algún gen recesivo de ojos claros, existe la posibilidad de que la hija herede ojos claros combinados con su piel bronceada.
Rasgos faciales: Exhiben una hermosa combinación híbrida; pueden heredar la estructura ósea, la forma de la nariz o los labios carnosos de cualquiera de los dos lados de la familia.

Google IA basado en https://myadnlab.com/hijos-negros-padres-blancos/
¿Entonces la rubia es burra Bisex y el palestino es potro? Doctoras

Tomemos una chica rubia A y crucela con su depredador B
Resultado RIP A
- Bacterias
- Leucocitos
- Organos sexuales distintos
- Sistema inmune
- Atracción Sexual
- Virus portadores
- Dimensionalidad
- Incompatibilidad de ADN
- Estructura osea
- Útero distinto
- Acaros
F = {A + C + W}T piensan que esto es correcto e ignoran todo lo mencionado por AI google en bases científicas observando la flora y fauna, usted puede irónicamente injertar un brazo alien o mejor dicho un ojo alien de otra persona para ver que pasa.
Quizás la Hibridación aún se practica y aun le sacan los ojos vivos.
Demosle un poco de alegría a estos Teocratas modernos para B que somos el 99% del planeta no este tan molesto.
Ok coloquemos un Depredador dentro de un ser humano. W
Toda su estructura genética es distinta el efecto es distinto resultado RIP B
Usemos una maquina y coloquemos 2 depredadores en un ser humano macho y hembra. T
Toda su estructura genética es distinta el efecto es distinto resultado RIP A y B
Ok coloquemos una la dualidad de Depredador dentro de un ser humano. W
Toda su estructura genética es distinta el efecto es distinto resultado RIP A y todas las hembras B RIP
1 Materia obscura concentrada ( alma )
2 Herencia de una civilización anterior Dinosaurio
3 Hembra A
Resultado ser humano normal
El alien se hospeda en el cerebro W y T
Resultado la muerte de B
Civilizaciones anteriores interdimensionales en un ser humano avanzadas B
Hembra B
Resultado ser humano normal
Factor depredador
Civilización anterior en el metaverso Doctoras
A Depredador B Escuálido
Resultado avance genético del perteneciente a la civilización menos tecnológica
A Aton B Esqualido
Resultado Atón se fusiona con un escuálido o se convierte en escuálido con su mente, Resultado avance genético del perteneciente a la civilización menos tecnológica
A Atón en un ser humano nacido de vientre materno B Hembra
Resultado ser humano normal
Atón avanza Hembra A y Macho B genéticamente con su mente o tecnología
Resultado ser evolucionado en la escala que áton desee
Atón toma un raton A y B y los evoluciona a escala humana
Resultado Mickey Mouse Führer

Existen más de 1.000 especies diferentes de ratas y ratones en el planeta dentro de la familia de los roedores (Muridae)
No es posible dar un número exacto, pero se calcula que en el planeta existen miles de millones de ratones y ratas, con estimaciones globales que superan los 4.000 millones de ejemplares de cada grupo
Le presento a W

Le presento a T

Le presento a A y C ( Son los Millonarios )

No existe el cruce genético de asnos espaciales en la realidad que usted esta viviendo. Gracias Darwin Doctoras

Celebramos más de 27000 aproximadas, visitas en silencio, Gracias a https://www.godaddy.com/
Espero despejar dudas y ayudar a evitar que se repita un holocausto. Porque una civilización anterior superior tecnológicamente avanzada, si no es escuchada no va a intervenir en detener un Holocausto como paso en la segunda guerra mundial. Simplemente se va al metaverso.